¿Cómo sobrevivir a las tentaciones de navidad?

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Llega la navidad y es una de las peores (en el buen sentido) épocas del año para los deportistas, puesto que hay una amplia oferta de comidas que se vuelven casi irresistibles para nosotros, pero sabemos que hay que mantener la forma siempre, tratando de acceder a aquellos “pecadillos” lo menos posible, pero también sería injusto no poder comer ninguna de las delicias que preparó tu madre, y sabes que algo por dentro te dice que debes llevarlas a tu boca, por eso y para que no te prives de los pequeños placeres de la vida, te traemos estos consejos.

No es necesario: Para disfrutar de estas festividades la mayoría de las familias suelen comprar grandes cantidades de licor, pero ¿sabes algo?: el licor no es necesario para nadie, de hecho es una bebida perjudicial (en grandes y pequeñas cantidades, está comprobado), y hasta el momento no se ha descubierto un beneficio completamente tangible de su consumo, así que puedes evitarlo, al igual que las bebidas azucaras que aumentaran tus calorías. Durante las cenas prepárate un té sin endulzar o si te es necesario, hazlo con un poco de miel, le sentará muy bien a tu digestión.

Come antes de comer: Si, no te has equivocado al leer. Es uno de los mejores trucos en las noches donde la cena abunda cual banquete de reyes. Come un puñado de frutos secos o un yogurt desnatado que no aportan muchas calorías ni grasas, así, cuando llegues a la cena, te sabrás medir porque te saciaras más rápido que todos, es como una pequeña trampa que le pones a tu mente y a tu estómago. Trata de hacerlo por lo menos media hora antes.

Piscología digestiva: No busques el concepto en ninguna parte porque terminaras por no encontrarlo, lo acabamos de inventar, pero en cierto modo tiene su lógica de ser de acuerdo al siguiente consejo: cuando vayas a hacer las compras de comida para la navidad, ve satisfecha, es decir, tras haber comido lo necesario de tu dieta, ello será como un motivo para no excederte ya que la sensación de haber comido antes, te hará pensar en no querer comer más, por lo cual solo comprarás lo justo.

No lleves las bandejas a la mesa: Si has preparado comida para tu familia e invitados, trata de dejar la comida en la cocina, lejos de tu vista, y sirve en los platos más pequeños, pequeñas raciones. De esta manera podrás disfrutar de los manjares de la navidad y al mismo tiempo lograrás que el aporte en grasas y calorías, sea el mínimo.

Lento y concentrado: Es una época donde las largas pláticas abundan, pero no por ello también lo debes hacer mientras comes. Si lo haces rápido y a la vez conversando, no vas a notas cuanto comes, ni siquiera vas a pensar que te has saciado, porque simplemente tu cerebro está concentrado en la cantidad de lo que puedas ingerir en el menor tiempo posible y en mantener la coordinación de las palabras, no en hacer una ingesta apropiada.

No te quedes en el sofá: Trata en lo posible de mantenerte activo. Está bien que sea una época donde todos descansan, y tú quieras hacer lo mismo, y no te decimos que no lo hagas, sino que más bien que trates de hacer actividades navideñas que te mantengan siempre alerta, por ejemplo ir a ver las casas decoradas de tu comunidad, o ir a la plaza central a comer un vaso con frutas, inconscientemente mediante los movimientos, logras quemar las calorías de los posibles excesos, así que no creas que navidad es sinónimo de descuido en el ejercicio.