Alimentos que engañan

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Hoy en día es común escuchar cosas como “café descafeinado”, “leche deslactosada”, “cerveza sin alcohol”, “helado light”, “azúcar baja en glucosa”. Un mundo de productos que por ser como son, y llamarse como se llaman, pueden confundirnos acerca de sus verdaderos efectos en el cuerpo y la razón por la cual, aunque los consumimos, no observamos ninguno de sus beneficios. En Omar Moreno, te explicamos porque algunos alimentos son tan contradictorios.

Leche deslactosada: Algunos deportistas recurren a esto cuando no quieren dejar de consumir leche por cuenta de todo lo que ella conlleva, y entonces recurren a este producto que contiene mucha azúcar, aproximadamente de 11 a 12 gramos por una taza de 250ml. de igual manera sucede con la leche descremada que va sin la tradicional nata que se forma tras hervirla o incluso dejarla en el refrigerador, lo que pasa es que contiene 2 gramos de lactosa o azúcar simple.

Cereales en caja: se venden tradicionalmente bajo los logotipos de “para deportistas”, “sin afectar tu peso”, pero lo cierto es que el hecho de que vengan en caja ya nos dice que lo más probable es que contenga conservantes, además de ser bajos en fibra por los procesos y por el contrario contengan mucha azúcar.

Miel: Es muy recomendable cuando estás en medio del entrenamiento y sientes que estás perdiendo la energía, con media cucharadita podrás recuperarte fácilmente, sin embargo a veces la usamos para endulzar porque decimos que es natural, y aunque esto es cierto, también es verdad que si lo usamos para los cereales, no valdrá la pena consumirlos.

La granola: Es muy común verla en las tradicionales barras energéticas en las máquinas de los gimnasios, pero no son tan favorables como parecen cuando hablamos de sus valores tan altos en calorías y carbohidratos porque mezcla muchos cereales y frutos secos que pueden afectar en gran medida tu entrenamiento.