Mi rutina está fallando, ¿por qué?

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Muchas veces, después de semanas o incluso meses de entrenamiento deportivo, llegas a la conclusión de que algo está fallando y aunque intentas por todos los medios saber qué es lo que pasa, no lo consigues y es justo allí donde te frustras y tienes a abandonar. Las razones pueden ser múltiples, pues solo hay una verdad dentro de todo: el ejercicio físico funciona… no hay nada más que decir, asi que el hacer que todo fluya es tu deber, más cuando ello no sucede a pesar de todo debes saber algunas cosas:

Cuando eliges un plan de entrenamiento debes seguirlo al pie de la letra:

Es uno de los problemas más comunes. Empiezas bien, haciendo las cosas tal y como se indican, más a mitad de ese plan, comienzas a cambiar los ejercicios, a no practicar días enteros, a comer cosas que no deberías comer y entonces todo se torna obscuro… esa es la razón. Las rutinas de entrenamiento están diseñados estrictamente para ser cumplidos tal y como los diseñan, sino lo haces todo va a fallar por más que lo hayas practicado un par de días.

¿Puedo seguir un plan que es para avanzados?

No dejes que el ego domine tus días de entrenamiento. No trates de ejecutar una rutina que está creada para otro tipo de necesidades solo por mostrar que eres mejor o más fuerte. Céntrate en crecer gradualmente, elige una rutina que se adecué a tu capacidad, a tus necesidades y consíguela, cuando lo hagas podrás aspirara un reto mayor… por lo pronto pregúntate si lo que haces, en verdad lo puedes hacer con facilidad, si la respuesta es no, deberás empezar de cero, pues eso es lo que está fallando.

Lo anterior puede ser peligroso cuando te excedas, cuando te sometas a ejercicios muy difíciles para tu condición corporal y tu rendimiento se deteriore paulatinamente.

No mejoras más por el hecho de entrenar más tiempo:

Debes tenerlo en claro: no porque hagas 1 hora más de lo estipulado verás más rápido los resultados, olvídate de eso. Lo que si obtendrás será lo siguiente: mayor probabilidad de lesiones al sobre esforzarte poniendo más peso o haciendo más sentadillas y un dolor particular en ciertos músculos porque a veces te concentras solo en una zona y desproteges la otra.

¿Quieres bajar de peso o por el contrario conseguir masa muscular?

¿Estás completamente seguro de que haces ejercicio para bajar de peso? Una confusión común es esta. Luego de dos meses de entrenamiento arduo y de seguir las indicaciones tal y como se te dan, notas que al contrario de reducir tu talla la has aumentado un par de números, posiblemente es porque los ejercicios que haces están destinados a la ganancia de masa muscular y no a la perdida de grasa.

No comiences un entrenamiento sin antes consultar tus necesidades y delinearte un objetivo específico, no cometas el error fatal de dar inicio a algo netamente incierto.

¿Es el ambiente que necesitas?

Muchos acuden al gimnasio pues parece una regla general… pero no es así. Define cuál es tu ambiente, si en casa sufres de interrupciones constantes, prueba a irte al parque o a un lugar donde te sientas tranquilo. Igual pasa con la compañía que tengas, puede que hagas tus rutinas al mismo tiempo que otros en el mismo sitio, la mayoría de veces ello tienen objetivos distintos y por ello avanzan más o menos rápido que tú, la percepción de estos cambios puede perjudicarte, así que no desestimes la posibilidad de evolucionar.

Ama lo que hagas y busca ayuda cuando no notes los efectos de ello y todo este fallando. Sobre todo, no dejes de seguir los planes de entrenamiento tal y como se te dan.